La distopía liberal parte 1: Terapias de reconversión

Por: Agnes

El 5 de Julio J.K. Rowling publicó una serie de tuits controversiales entre los que mencionaba que el actual transgenerismopodría convertirse en una terapia de reconversión para las juventudes homosexuales[1]. La respuesta mayoritaria en redes sociales fue la de asumir esto como un ataque directo a las personas trans ¿Llamar terapia de reconversión a algo que supuestamente ha salvado a tantos jóvenes trans del suicidio? ¡Inaceptable!

Posteriormente Laura Dodsworth público un artículo titulado “The detransitioners”[2]. En él, Dodsworth entrevista a varias mujeres que en algún momento de sus vidas pasaron por terapias de reemplazo hormonal y/o cirugías, con la intención de transformar su cuerpo para tener apariencia de hombres. Después de cierto tiempo de medicalización, estas mujeres se arrepintieron y ahora tienen que convivir con los efectos irreversibles de su decisión inicial. Además de los testimonios devastadores de las entrevistadas, llama la atención que la mayoría coincidían en dos aspectos: eran lesbianas, y sentían un profundo malestar con sus cuerpos que en varios de los casos tenía origen en historias de acoso y abuso sexual. Una de las jóvenes dijo en su entrevista que, después de haber transicionado, comenzó a preguntarse si pudo haber sido feliz siendo una lesbiana butchpero que no se lo planteó en un principio porque no era consciente de que pudiera ser una mujer que amara a las mujeres, y al no haber tenido modelos de jovencitas con apariencia “masculina” en su adolescencia, no pudo encontrar en el ser mujer un espacio para vivir como deseaba. Todas las entrevistadas buscaron ayuda profesional en clínicas especializadas en género y, según narran, se demoraron más en decidir ir a la clínica que en ser medicadas. En el artículo una de ellas se pregunta por qué un profesional de la salud, antes de recetarle hormonas masculinas (vitalicias) a una lesbiana con profundo disgusto por su propio cuerpo, no la remitió a acompañamiento psicológico para buscar las causas de su malestar. ¿Tiene la medicina una genuina creencia en la teoría de los cuerpos equivocados?

Tanto para Rowling como para Dodsworth las críticas no se hicieron esperar. Para el público de Twitter semejantes afirmaciones solo podían provenir de mujeres conservadoras; homofóbicas, transfobicas, o de locas delirantes. Sin embargo, una situación personal me llevo a leer sobre el caso de las personas trans en Irán, y déjenme decirles que el planteamiento de J.K. Rowling no tiene nada de delirio. 

Mi ex es iraní, y aun somos amigos. Conversamos con alguna frecuencia sobre asuntos de su país que yo encuentro fascinantes. Hace unos días me comento que en Irán la transexualidad era legal, mientras la homosexualidad era ilegal y perseguida. ¿Cómo es posible que un país tan restrictivo como Irán tenga políticas de tanta aceptación de la transexualidad, mientras persigue y castiga la homosexualidad? Después de leer el artículo de Dodsworth es imposible no preguntarse cuántos niños y niñas gays y lesbianas transicionaranen Irán, donde no se les permite amar a personas de su mismo sexo, ¿Y si quizás, el auge de estos procedimientos para cambiar de sexo se había instaurado como la nueva terapia de reconversión para gays y lesbianas iraníes?

Las respuestas están a un googlazo. En Irán la transexualidad es legal desde 1987. Este cambio se dio en gran medida gracias a los esfuerzos de Maryam Khatoon Molkaral, quien había nacido como un hombre y fue despedida y encarcelada durante la revolución del 79 (como muchos otros homosexuales). Su encierro se dio en instituciones psiquiátricas donde fue forzada a recibir dosis de testosterona. Gracias a que tenía una alta influencia entre los religiosos, Maryam fue liberada y trabajó con varios líderes del islam para pasar una ley que aceptara la cirugía de cambio de sexo y la terapia hormonal como procedimientos médicos aprobados por el islamismo. A pesar de esto, aun hoy no es fácil ser diagnosticado como alguien con trastornos de identidad de género, y cuando se logra, el estado ofrece apoyo financiero limitado mientras la sociedad sigue discriminando a las personas que no alcanzan el tan aclamado “passing”.

En 2008 Irán fue el país con la mayor cantidad de cirugías de reasignación de sexo en el mundo, y actualmente los reportes del gobierno muestran alrededor de 4000 cirugías al año[3]. Los cirujanos plásticos de la república islámica llevaron a cabo más de 3,250 cirugías de cambio de sexo en el 2016, un incremento del 19% respecto al año anterior en Estados Unidos[4]. Según la activista iraní Shadi Amin, estos datos no son los resultados del avance en derechos humanos y políticas progresistas en el país: “El gobierno cree que, si eres un hombre gay, tu alma es de mujer y deberías cambiar tu cuerpo para ajustarte a esa realidad”[5]. Peter Tatchell, un reconocido activista británico por los derechos humanos dijo para una entrevista en Sun Online: “El Ayatola está buscando eliminar la homosexualidad presionando a los hombres gay para tener cirugías de asignación de sexo que los ‘conviertan en mujer’”[6]. Ejemplo claro de esto fueron las declaraciones del expresidente Mahmoud Ahmadinejad (2005-2013), quien en un discurso público remarco que en Irán no existe la gente gay[7]. ¡Claro que el expresidente iraní tenía razón! La inexistencia de homosexuales es una consecuencia directa de las políticas religiosas del país que ofrece para los hombres gays solo dos opciones: la transición o la muerte.

El caso de las lesbianas es incluso peor. En Irán las mujeres están restringidas en su movilidad y expresión, y se encuentran subordinadas a los hombres de su familia (padres; esposos y hermanos). Para alcanzar estos niveles de sumisión, la modestia es forzada legalmente con el uso del “hijab”. Bajo este panorama las lesbianas iraníes tienen pocos chances de romper los roles tradicionales de género que las preparan para ser esposas y madres. Muchas de ellas son obligadas a casarse y llevar a cabo actos sexuales no consensuados con sus esposos, quienes continuamente las abusan. En las calles, estas mujeres se encuentran en constante riesgo de ser detenidas; violadas y golpeadas. Después de la detención viene la pena capital; a menos que la mujer acceda a recibir tratamiento médico para su “enfermedad”, en cuyo caso se le recetan desde drogas hipnóticas, hasta cirugías de reasignación de sexo[8].

“La operación de cambio de sexo es forzada en la gente trans en la mayoría de los casos, tanto por la cultura como por el gobierno” Dice el presidente de la Organización Queer iraní basada en Canadá, quien también remarca: “Las operaciones las hacen cirujanos que no están formados profesionalmente para esto. Casi todas las personas transoperadas en Irán sufren de efectos secundarios en su cuerpo, y todos los individuos que he conocido en los últimos 10 años sufren grandes dolores que no les permiten tener relaciones sexuales con normalidad”[9].

Yo me pregunto entonces ¿Estaba exagerando J.K. Rowling?


[1]https://twitter.com/jk_rowling/status/1279755418621878272?s=20

[2]https://www.thetimes.co.uk/article/the-detransitioners-what-happens-when-trans-men-want-to-be-women-again-fd22b7jhs

[3]https://www.the-sun.com/news/425600/iran-is-forcing-thousands-of-gay-people-to-have-gender-reassignment-surgery-against-their-will-or-face-execution/

[4]https://iraniansurgery.com/en/sex-reassignment-surgery-in-iran/

[5]https://www.the-sun.com/news/425600/iran-is-forcing-thousands-of-gay-people-to-have-gender-reassignment-surgery-against-their-will-or-face-execution/

[6]https://www.the-sun.com/news/425600/iran-is-forcing-thousands-of-gay-people-to-have-gender-reassignment-surgery-against-their-will-or-face-execution/

[7]https://www.economist.com/middle-east-and-africa/2019/04/04/why-iran-is-a-hub-for-sex-reassignment-surgery

[8]https://outrightinternational.org/sites/default/files/OutRightLesbianReport.pdf

[9]https://qz.com/889548/everyone-treated-me-like-a-saint-in-iran-theres-only-one-way-to-survive-as-a-transgender-person/

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