Violencias y nuevas tecnologías: sexting, grooming, sextorsión

Violencias y nuevas tecnologías: sexting, grooming, sextorsión

Con los cambios sociales también vienen los cambios y transformaciones en las formas de relacionarse. En esto también incide la concepción que políticamente arrastramos en las dinámicas entre hombres y mujeres y el trato o el lugar que se da a las mujeres socialmente. Y obviamente no hablamos de otra cosa que las acciones y convencionalismos enmarcados dentro de la noción machista y de cierto modo tradicional que se traslada a esos nuevos espacios de relacionamiento en redes sociales y otros escenarios de la virtualidad. Aquí encontramos fenómenos como el sexting, el grooming y la sextorción, que abordaremos a continuación.

Sexting: consiste en el envío de mensajes sexuales (eróticos), por medio de teléfonos móviles o computadores (fotografías, videos). Todas las personas pueden ser usuarios de este tipo de prácticas sin que llegue a constituirse como una violación de derechos, en tanto que en múltiples ocasiones puede ser realizada de manera libre y voluntaria, si se hace referencia a personas adultas. Sin embargo, es conveniente reflexionar en qué casos el sexting puede ser un factor de riesgo para las personas.

Como práctica, no está directamente asociada a una forma de acoso y violencia contra las mujeres. El punto delicado del ejercicio del sexting está mediado por parámetros éticos que incluyen la divulgación  de las retratos, videos y mensajes  en tanto puede llevar a afectar la imagen de las personas, la pérdida de intimidad y otros problemas. Entonces, si ya hemos visto que en estos aspectos las mujeres tienen desventaja al ser vistas socialmente como objetos de consumo, objetos sexuales ¿quiénes crees que son las víctimas frecuentes y directas de la práctica del sexting?

Por lo general todas y todos podemos estar expuestos a la sexting, pero existe un mayor riesgo y vulnerabilidad en niños, niñas y adolescentes.

El sexting es una práctica de riesgo que puede provocar problemas como

  • Daños al honor y a la propia imagen
  • Pérdida de intimidad y privacidad
  • Sextorsión: personas que te chantajean por esas imágenes
  • Ciberbullying: personas que te acosan, insultan y molestan
  • Implicación en delitos de pornografía infantil si eres menor de edad

Las campañas de prevención deben estar enfocadas en el fortalecimiento de la autonomía, reforzar la capacidad acertada de tomar decisiones en niños, niñas y adolescentes para resistir y ganar un mayor número de herramientas que contribuyan a diezmar la presión social.

Por eso, antes de hacer sexting, piensa bien en las consecuencias que puede tener para ti. De la práctica del sexting emergen dos nuevas tendencias que mencionamos al principio de este numeral. El Sexting y el grooming. Veamos:

Sextorsión: Es una forma del explotación sexual en la cual una persona es chantajeada con una imagen o vídeo de sí misma desnuda o realizando actos sexuales, que generalmente ha sido previamente compartida mediante sexting. La víctima es coaccionada para tener relaciones sexuales con alguien, entregar más imágenes eróticas o pornográficas, dinero o alguna otra contrapartida, bajo la amenaza de difundir las imágenes originales si no accede a las exigencias del chantajista.

Grooming: Es una serie de conductas y acciones deliberadamente emprendidas por un adulto con el objetivo de ganarse la amistad de un/ una menor, creando una conexión emocional con el mismo, con el fin de disminuir las inhibiciones del infante y poder abusar sexualmente de él. En algunos casos, se puede buscar la introducción del menor al mundo de la prostitución infantil o la producción de material pornográfico.

Es un término para describir la forma en que algunas personas se acercan a niños y jóvenes para ganar su confianza, crear lazos emocionales y poder abusar de ellos sexualmente. Grooming en el mundo real puede tener lugar en todo tipo de lugares —en el barrio local, en la casa, en la escuela o en la iglesia. En el peor de los casos, estas personas también pueden desear introducir al menor en ambientes de prostitución y explotación sexual.

Los groomers (personas que buscan hacer daño al menor) pueden ser hombres y mujeres de cualquier edad y de cualquier nivel económico o social. El grooming puede suceder online o en persona y, en muchas ocasiones, el groomer invierte tiempo considerable durante este periodo de preparación para ganarse la confianza de los niños y sus familias:

  • Pretendiendo ser alguien que no es.
  • Ofreciendo comprensión y consejos.
  • Obsequiando regalos.
  • Brindando atención al niño.
  • Utilizando su posición o reputación profesional.
  • Llevándolos a viajes, paseos y fiestas.
  • No proporcionar, o hacer fácilmente accesible a extraños, imágenes o información personal que pueda ser utilizada para otros fines.
  • Preservar la seguridad y confidencialidadde cuentas de usuario y contraseñas, así como la del propio ordenador.
  • No ceder ante el chantaje bajo ninguna circunstancia, puesto que ello supone aumentar la posición de fuerza del groomer.
  • No dudes en pedir ayuda si te encuentras ante una situación nueva y delicada que conlleva gran estrés emocional. Contar con el apoyo de una persona adulta de confianza es fundamental.
  • Analizar en qué delitos o irregularidades ha incurrido el acosador y cuáles pueden ser probadas para denunciar el abuso.
  • Buscar y recopilar las pruebas de la actividad delictiva: capturas de pantalla, conversaciones, mensajes y todo aquello que pueda demostrar las acciones del groomer o dar pistas sobre su paradero o modo de actuar.
  • Formular una denuncia con un adecuado análisis de la situación y elementos de prueba que ayuden a la investigación.

 

 

Después de analizar con detenimiento todas esas múltiples maneras de opresión que deben afrontar las mujeres en sus cuerpos en razón de una de manera sistemática y generalizada en las diferentes culturas, condiciones y posiciones que ocupan dentro de la esfera social, y entender que no corresponden al ámbito privado, podemos precisar con toda certeza que todo aquello que parece un asunto individual,  nos envuelve a todas. Por eso decimos que “lo personal es político”

Veamos ahora algunas experiencias positivas, destacables y en cierto modo exitosas, de las mujeres acerca de cómo le hacen frente a la opresión sobre sus vidas, sus cuerpos y sus decisiones, a través de distintas estrategias de empoderamiento social y político:

 

 

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