Jerarquías de género

Jerarquías de género en todas partes (microfísica del poder) El cuerpo como espacio político.

Para que la estructura jerárquica, binaria y heterosexual sea funcional, las formas de dominación llegan a lo más íntimo, lo que podremos llamar el ámbito más micro de las relaciones. Por ejemplo, responde esta pregunta:

¿Cuáles matrimonios son “prohibidos” socialmente? Y ¿Por qué?

Estas respuestas variarán de acuerdo a la cultura y estructura social en la que te encuentres. Podrías pensar por ejemplo, en los matrimonios interraciales, según edad, según estrato social, según lugar de origen, orientación sexual, etcétera- El orden social logra influir en las decisiones más cotidianas, y sensibles. En esta pregunta que acabamos de hacerte, no sólo está en juego tus sentimientos, está definiendo también tu deseo sexual:

“En la regulación primera de con quién puedo casarme, se impone “la obligación de dirigir el deseo sexual hacia el otro sexo” para garantizar la reproducción en el tiempo de las alianzas sociales lo cual implica una “división rígida de la sexualidad”.

Exploremos un poco sobre la historia de la histeria femenina,

“esta supuesta enfermedad y sus aflicciones hermanas mostraban una sintomatología coherente con el funcionamiento normal de la sexualidad femenina, por lo cual no debe sorprender que el alivio se consiguiera mediante el orgasmo, ya fuera por el coito en el lecho matrimonial o mediante un masaje en la mesa de auscultación del médico. Ubicaré este paradigma de enfermedad en el contexto de las definiciones androcéntricas de sexualidad, lo cual explica por qué tales tratamientos eran permitidos y éticamente a los doctores y porque las mujeres los necesitaban. Los conceptos androcéntricos de la sexualidad, y sus implicaciones para las mujeres y para los médicos que las trataban, definieron el desarrollo no sólo del concepto de las patologías sexuales femeninas sino también de los instrumentos diseñados para manejarlas” (Maines, pág. 177, 2010).

En su texto, Maines, además de exponer los diversos avances en la tecnología para el orgasmo femenino, también examina las definiciones androcéntricas de la sexualidad y la construcción de una sexualidad femenina ideal que se ajuste a la norma androcéntrica a paradigmas de enfermedad que requieren tratamientos y los medios con que los doctores legitimaron y justificaron la producción clínica del orgasmo en las mujeres como un tratamiento para estos trastornos.

Se configuró la histeria o enfermedad del útero. Vibrador a pedal 1904.

El discurso clínico que llegó con la modernidad implementó una serie de técnicas, en la fotografía se muestra uno de los vibradores a pedal que se usó a principios del siglo XX para atender a las mujeres que padecieron de histeria (Maines, 2010).

En el caso de los placeres sexuales femeninos los planteamientos de disciplinas como la medicina y la anatomía siguieron sosteniendo que el placer sexual sólo era obtenido por los hombres y los cuerpos de las mujeres eran obsoletos para tal hazaña. Por otra parte refinaron las técnicas y procedimientos para tratar la histeria, con la creación de objetos y formas particulares para su tratamiento, como la ducha pélvica de agua fría francesa de 1860. Maines, Rachel (2010) La tecnología del orgasmo: la histeria, los vibradores y la satisfacción sexual de las mujeres. Milrazones.

VER ADJUNTO 1 – La tecnología del orgasmo

Ducha pélvica francesa de agua fría en 1860 con el fin de tratar la histeria

Desde la antigüedad existió la histeria o enfermedad del útero, se consideraba como un mal que sufrían las mujeres, en especial aquellas que eran solteras, viudas o se dedicaban a la vida religiosa, con síntomas que iban desde calores corporales hasta espasmos musculares. En la antigüedad Occidental se creía que el útero daba vueltas alrededor del cuerpo de las mujeres, lo que podía producir una gran variedad de malestares (Maines, 2010). Usualmente el tratamiento lo hacían las matronas o parteras que a través de algunos masajes en la zona pélvica de las mujeres lograban generar un orgasmo, que para la época se denominó paroxismo histérico.

Un ejemplo de esta medicalización en Medellín Antioquia, lo expone la Feminista Decolonial Alejandra Londoño Bustamante, en su tesis de maestría “Anómalas y peligrosas, el proyecto normalizador hacia las mujeres en Antioquia durante la primera mitad del siglo XX[1], Bustamante, expone en sus tesis, las historias de mujeres que fueron internadas en el manicomio de Antioquia por motivos asociados a su sexualidad, en estos casos, por la expresión eufórica de sus deseos sexuales:

“A mí me gustaba estar en los bares de tango tomando aguardiente y escuchando música. Si un hombre me gustaba yo le pedía que se acostara conmigo, y si ese no me hacía caso, pues me buscaba otro. No quise casarme, ni tener hijos porque eso no era tan importante para mí, como poder disfrutar de mi vida. Para mi familia eso era una locura y por loca estuve dos años encerrada en el manicomio” (Londoño, Alejandra. Sistematización de relato. Escuela en equidad y género”. Corporación Mujeres que Crean. Medellín. Noviembre. 2009).

Según Londoño (2016), “A Carolina la encerraron en el Hospital Psiquiátrico de Antioquia en 1971 a los 21 años. Aunque no tiene claro cuál fue su diagnóstico, sabe muy bien que estuvo encerrada y que fue medicada día tras día. Según su relato, con el encierro su familia se quitó una vergüenza pública de encima: era mejor tener una hija loca internada que una puta y borracha en la calle” (Pág. 28).

De esta misma manera la historia de Josefina: Ingresa al Manicomio departamental de Antioquia, el expediente clínico expone:

“La paciente se queja de sus familiares porque no le dejan “ir con hombres; pero no es imposible saber si es cierto que en altas horas de la noche, la paciente entra al zaguán de la casa al primer hombre que pasa, como ella lo afirma, o si esta afirmación es parte de un delirio… atenta contra la vida de su madre y hermanas porque no le permiten irse con los hombres; La misma Restrepo [ella misma] lo confiensa… Es pues una alienada peligrosa… que empezaron a manifestarse desde hace seis meses” (Bustamante, 2016).

No sólo la sexualidad femenina ha sido medicalizada, la homosexualidad también,  las expresiones sexuales homoeróticas fueron objeto de la medicina, pero también hicieron parte de la normativa judicial del momento, condenando así a un sujeto que ya tenía una patología clínica, en un juego de poderes que no necesariamente se contradijeron, y que desde diferentes argumentaciones hicieron patologías y condenaron determinadas prácticas sexuales, e impusieron la heterosexualidad como la forma “correcta sexual”, tanto ante la moral pública como desde la medicina y la psiquiatría.

En el código penal colombiano de 1936 se incluyó el delito de acceso carnal homosexual, que operó hasta 1970 cuando cambió con el decreto 1118 y que pasaron a ser contravenciones (Bustamante, 2008).

“El que ejecute sobre el cuerpo de una persona mayor de diez y seis años un acto erótico-sexual, diverso del acceso carnal, empleando cualquiera de los medios previstos en los artículos 317 y 320 estará sujeto a la pena de seis meses a dos años de prisión. En la misma sanción incurrirán los que consumen el acceso carnal homosexual, cualquiera que sea su edad” (Código penal de 1936, Título XII de los delitos contra la libertad y el honor sexuales)

La feminista Gayle Rubin en 1989 en su texto “Reflexionando sobre el sexo: notas para una teoría radical de la sexualidad”[2] explica cómo las sociedades modernas occidentales realizan una evaluación de las sexualidades a través de un sistema jerárquico. A través de un cuadro, explica cómo existen unas líneas divisorias entre las expresiones sexuales que se han considerado “buenas”, unas expresiones sexuales intermedias,  y otras que se han sido condenadas, sancionadas y juzgadas por la sociedad:

[1] VER ADJUNTO 2 – Anómalas y peligrosas

[2] VER ADJUNTO 3 – Reflexionando sobre el sexo:
notas para una teoría radical de la sexualidad

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Qué normas existen en la actualidad sobre la regulación de la sexualidad?, ¿Cuáles conoces?

Otro asunto importante a destacar en estas reflexiones, son los discursos médicos, biológicos y psiquiátricos que regulan la sexualidad humana en la modernidad, y así mismo, regulan binariamente los cuerpos. Para ampliar esta reflexión observa el siguiente video:

La intersexualidad ha sido también regulada por el sistema binario,  basado en el discurso biológico, sin embargo, en este discurso, se contradice a la misma biología humana, y se regula según preceptos culturales ¿Puedes googlear cuántas formas de intersexualidad existen en el mundo? Un caso de discusión actual es la historia de la atleta sudafricana Caster Semenya, quien su cuerpo produce naturalmente testosterona, pero la Federación Internacional de Atletismo, pone en duda su “nivel de feminidad” y fallaron en su contra

VER CASO EN ADJUNTO 4

¿Quién ha determinado el nivel de feminidad o masculinidad en este caso?

Se recomienda ver la Película HISTERIA:  Dos médicos en la Inglaterra victoriana usan la estimulación manual en los genitales femeninos para curar las enfermedades de sus pacientes, provocando la invención del vibrador. Directora: Tanya Wexler. 2011.

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