Aquelarre es una colectiva feminista radical no mixta, que busca deconstruir las lógicas de poder -dominación- que recaen sobre la mujer y los cuerpos feminizados, a través del artivismo social y político, y la educación popular.

La causa que nos mueve es el artivismo feminista, puesto que creemos que la mejor forma de transgredir un sistema que nos violenta, es a través de la resistencia artística, sus manifestaciones e interpretaciones, y el feminismo como estandarte de lucha.

Sabemos que para lograr una verdadera incidencia política en nuestra sociedad, es fundamental la formación académica, a través de un lenguaje popular y horizontal (democratización del conocimiento), que permita no sólo el reconocimiento y empoderamiento propio de la mujer como sujeto político, sino también el reconocimiento por parte de la sociedad, de la mujer y su visibilización, para que se le permita tener un verdadero espacio de participación e incidencia.

Para lo anterior, tenemos diferentes líneas de trabajo, donde, desde luego, todas van encaminadas a la formación de nuestras activistas y de la sociedad en general, a través de la educación popular y el arte. Además, tenemos diversos proyectos en marcha que nos ayudan a consolidar nuestro camino, y contamos con Aquelarre, editorial web, en donde publicamos artículos con rigurosidad académica, pero accesible para todas las personas que lo requieran.

  1. Objetivo general: queremos resignificar la narrativa, desmitificar y desmentir los (pre)juicios de valor que recaen sobre el movimiento feminista, sobretodo el radical de la tercera ola, para así entendernos como un movimiento que es transversal a todo, pues encarna en él la lucha por los derechos fundamentales, las libertades individuales y la construcción de una cultura de paz.
  2. Objetivo específico: permitir no sólo el reconocimiento y empoderamiento propio de la mujer como sujeto político, sino también el reconocimiento por parte de la sociedad, de la mujer y su visibilización, para que se le permita tener un verdadero espacio de participación e incidencia.

Las brujas entendemos nuestros cuerpos como nuestro primer y más importante territorio, por lo que nuestra construcción y artivismo nace principalmente de éstos, y la fuerza que nos une, luchando por la autonomía sobre éstos, al igual que el de todos los cuerpos feminizados, que son todos aquellos territorios que han sido históricamente vulnerados y violentados, como los niños, las niñas, y las personas LGBT.

Así, nuestros lazos son tejidos con fortaleza sin importar nuestra ubicación geoespacial (aunque sí nos adaptemos a éste, por otros lineamientos de trabajo, como la educación popular). Nacimos y trazamos nuestras primeras raíces y tejidos, en la ciudad de Medellín (Colombia), y su área metropolitana.

Al hacer parte de Aquelarre, nos entendemos como brujas. Todas somos mujeres, jóvenes (entre 14 y 28 años, según la política pública de la juventud), la mayoría universitarias, o ya profesionales. Todas nos desempeñamos en áreas muy diferentes y tenemos talentos, pasiones y habilidades diversas, pero que confluyen en un objetivo en común: el feminismo.